Cien por
cien naturaleza
La imagen del propio pueblo ha sufrido un
gran cambio con el paso de los años.
En este momento no tiene nada que ver con
la que se daba en tiempos pasados de lugar
agrícola (cereales) o ganadero, fuentes
de vida de sus habitantes. Su aspecto entronca
más con un lugar de veraneo y descanso
inmerso dentro de la naturaleza. Torás
ofrece un 32% de superficie forestal en
la que los pinos, sabinas y carrascas son
las especies vegetales del bosque que más
abundan.
Como en toda zona de montaña también
podemos destacar fuentes naturales de agua.
Las más sobresalientes son la fuente
de Camarillas, considerada como la más
importante, dispone además de una
zona de esparcimiento con áreas recreativas.
El agua de esta fuente es muy apreciada
y tiene consideración de “fina
mesa” por los entendidos. Otras son
la del Chorrillo;la Malaña (solo
sale en años lluviosos);la Hoyuela,
el Mojón, la Loma y las Balsicas.
Desde la estación hacía Torás,
la carretera bordea plantaciones de almendros
y masas pinariegas, índice de una
repoblación forestal. Sobre una loma
aparece la masía de la Atalaya con
el llano de su mismo nombre debajo. Otras
masías y caseríos que podemos
hallar son: la Cerrada (lugar de nacimiento
de don Antonio Ponç);los Planos y
Hondonera.
La altura más importante que se divisa
desde Torás es peña Escabia,
que se impone a la mirada con un alto murallón
de roca desde la Atalaya.
Practicar
senderismo
Existe una ruta de pequeño recorrido,
desde Torás hacia el camino de San
Juan, alrededor del cual son todo campos
de regadío con cultivo de hortalizas,
almendros y olivos, al final del cual se
encuentra la caseta de San Juan, utilizada
en la antigüedad como refugio de transeuntes
en días de tormenta.
Si seguimos la bajada hacia el río
Palancia, empezamos a escuchar el alegre
canturreo de sus aguas y los trineos de
diversos pajarillos que se aproximan a saciar
su sed. Debemos tener cuidado con la bajada
porque es muy empinada.
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