Diversas
pinturas rupestres localizadas en el término
dan fe de que la presencia del hombre en
estas tierras se remonta a 7.000 años.
Sin embargo, el origen de la villa es romano,
como atestiguan los diversos restos arqueológicos
hallados. Su población estuvo muy
ligada al castillo árabe que en 1245
fue donado por el rey Jaume I a la Orden
de Calatrava. Previamente, durante la conquista
cristiana, fue arrebatado a sus moradores
por Pedro Fernández de Azagra, señor
de Albarracín.En 1268, 110 hombres
de la encomienda de Alcañiz reciben
la Carta Puebla de Bexix (Bejís).
La villa se convertirá en un importante
centro de decisión del reino, como
lo atestigua su representación en
las Cortes Valencianas.
Ya en el reinado de Carlos I, el castillo
pasa a formar parte de la Corona, y en tiempos
de Isabel II obtiene el título de
Encomienda; será el duque de Montpensier
quien se haga cargo entonces de la fortaleza.
El barrio
antiguo y las ermitas
Iniciamos el recorrido por el castillo que
aún vigila receloso la villa, ajeno
a su jubilación forzosa a base de
batallas, inclemencias meteorológicas
y otros avatares.
De la primitiva fortaleza romana, adaptada
después por sus habitantes musulmanes
y cristianos, solo nos aguardan hoy silos,
aljibes y restos de muralla. Así
pues, bajo la atenta mirada de la anciana
atalaya, la población muestra a través
del Portal sus calles empinadas y estrechas
que recuerdan el pasado árabe. Junto
al Portal, encontramos la ermita de la Virgen
de Loreto. Destaca también el célebre
Granero del Infante, un antiguo mesón
que posee dos
bellos blasones, así como el Museo
Etnológico y Arqueológico
donde encontramos lápidas romanas
y vasijas, entre otros elementos de interés.
Turismo
y naturaleza
Entre los atractivos y variados paisajes
que encontramos en Bejís, destacan
los barrancos del Resinero y del Quiñón;
en este último paraje el visitante
puede acceder a una zona de baños.
Otra opción para disfrutar de la
naturaleza es la zona recreativa de la fuente
de los Cloticos o las excursiones por los
senderos GR-7 y PRV-80.
Los protagonistas
de la fiesta
Nuestra Señora de Loreto y los Santos
Mártires Victorio y Peregrino, son
los honrados en las fiestas patronales que
se celebran del 1 al 7 de septiembre y que
incluyen espectáculos de variedades,
pirotécnicos, taurinos, musicales,
etc.
El 3 de febrero, el protagonista es San
Blas, una fiesta con un fuerte componente
gastronómico. No en vano son típicos
los rollos bendecidos y el “Pollo
de San Blas”, un gigantesco rollo
adornado con dulces.
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